Diseñados con un tejido ultraligero, estos pañuelos tienen una caída muy lenta en el aire, lo que les convierte en el recurso ideal para que niños y principiantes aprendan las técnicas básicas de malabarismo sin frustraciones. Con sus colores vivos y llamativos, son un elemento imprescindible para clases de psicomotricidad, talleres de circo, expresión corporal o danza, ayudando a mejorar de forma divertida la coordinación guiño-mano y los reflejos.