Destaca por su estética colorida y delicada, decorada con dibujos de nubes, gotas de agua y franjas de arcoíris
Al inclinarlo o voltearlo de forma vertical, las pequeñas esferas de su interior caen a través de los obstáculos internos, creando un sonido acústico suave que simula la lluvia.
Además de servirr como sonajero e instrumento de percusión rítmica, gracias a su forma cilíndrica también puede utilizarse en el suelo como rodari para fomentar el gateo